Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.
febrero 19, 2026 OVACTransformación Digital
El canal de relación con la ciudadanía como pieza estratégica de la soberanía tecnológica
Marketing Councilbox 0 comentarios
En los últimos meses se ha intensificado en Europa el debate sobre la soberanía digital y el control de las infraestructuras tecnológicas estratégicas. Distintos países están adoptando medidas para reforzar su autonomía en ámbitos clave, desde centros de datos públicos hasta la revisión del uso de determinadas herramientas digitales en la Administración.
En Francia, por ejemplo, se ha reabierto el debate sobre el uso de herramientas de colaboración de origen no europeo en el sector público (leer sobre ello aquí).
En España, el impulso a infraestructuras críticas como el nuevo centro de procesamiento de datos de la Agencia Estatal de Administración Digital se ha presentado como pieza relevante en la estrategia de digitalización del Estado (más información aquí).
Más allá de cada decisión concreta, el mensaje de fondo es claro: la digitalización del sector público no es solo una cuestión de eficiencia. Es también una cuestión de autonomía estratégica, control institucional y protección de los datos de la ciudadanía.
El debate no es la herramienta, sino el canal
En este contexto, conviene distinguir entre dos planos diferentes.
Por un lado, las herramientas colaborativas o de productividad utilizadas internamente en organizaciones públicas.
Por otro, el canal formal a través del cual la Administración se relaciona con la ciudadanía para prestar servicios, realizar trámites, identificar personas, intercambiar documentación o generar actos administrativos.
Este segundo plano es especialmente sensible. No se trata simplemente de “hacer una videollamada” o de habilitar un formulario digital haciendo uso de las aplicaciones de productividad existentes. Tratándose de una Administración, se trata de articular un canal que:
- Permita la identificación segura de las personas.
- Garantice la trazabilidad del proceso.
- Genere evidencias.
- Proteja datos personales, en muchos casos especialmente sensibles.
- Permita la formalización de actuaciones con seguridad jurídica.
La relación digital entre Administración y ciudadanía forma parte del ejercicio de la función pública. Y, como tal, debe estar soportada por infraestructuras y soluciones diseñadas específicamente para ese propósito.
Infraestructura crítica y control institucional
Cuando hablamos de soberanía digital en el ámbito público, no solo hablamos de dónde se alojan los datos o quién fabrica el software. También debemos hacerlo de quién controla el proceso, cómo se gobierna el servicio y qué garantías se ofrecen a la ciudadanía.
El canal digital a través del cual una persona solicita una ayuda, presenta una documentación, firma una solicitud o se identifica ante la Administración es una pieza crítica del sistema institucional.
Debe ser:
- Seguro.
- Auditable.
- Alineado con el marco normativo europeo.
- Diseñado para el servicio público, no como uso oportunista de una herramienta generalista.
No es lo mismo una herramienta de comunicación que una infraestructura de relación formal con efectos jurídicos.
Diseñar el canal con lógica de servicio público
Desde nuestra experiencia en proyectos de tramitación digital, hemos comprobado que el verdadero valor no está solo en digitalizar procesos, sino en hacerlo a través de un canal que garantice:
- Seguridad jurídica.
- Trazabilidad completa.
- Protección y confidencialidad de los datos.
- Control del proceso por parte de la institución.
La autonomía digital abarca infraestructuras, comunicaciones, software y operación del servicio. Es necesario que los procesos clave de las Administraciones —aquellos que afectan directamente a derechos, obligaciones y relaciones con la ciudadanía— estén soportados en servicios concebidos extremo a extremo para ese fin.
La digitalización no puede abordarse únicamente desde el plano tecnológico. También debe considerarse desde la perspectiva de la confianza institucional y de la seguridad que perciben las personas al interactuar con su Administración.
Artículos relacionados
¿Cómo aseguramos la identidad en remoto ante el riesgo de deepfakes?
Las amenazas en la identificación biométrica remota El impulso de la digitalización de los procesos implica mejoras de eficiencia para las organizaciones y, si se hace bien, una mejora de la experiencia de los clientes, que cuentan con nuevas formas rápidas y sencillas de llevar a cabo procesos que tradicionalmente han sido engorrosos. La […]
Confianza, un factor clave para que los ciudadanos utilicen los servicios digitales de la Administración Pública
La administración pública tiene un gran reto por delante, la transformación digital de la mano del ciudadano, una situación que le brinda la oportunidad de fortalecer la relación con los ciudadanos y ganarse su confianza. Para ello, es esencial utilizar soluciones que permitan una comunicación con el ciudadano eficiente, segura, rápida y sencilla.
Herramientas de vídeo: ¿sirven para todo tipo de reuniones o procesos de atención?
Aunque llevan años funcionando, las herramientas de vídeo sufrieron un boom espectacular durante la situación sanitaria de emergencia que se vivió al principio de la pandemia. No obstante, ¿estas herramientas de vídeo sirven para todo tipo de gestiones y trámites? Y lo más importante, ¿qué garantías dan a sus usuarios?